Color, mucho color en esta primera jornada de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El aperitivo a la segunda edición de FILustra ha llenado de actividades el Salón de los Ilustradores.
El día inaugural arrancó con buena fortuna gracias a la lotería de El Ilustradero. Una jornada que subió a las nubes con los libros voladores de lituano Kęstius Kasparavičius.
Los profesionales analizaron las claves de un buen portafolio con Sandra López y Ángel Domingo, de Pencil Ilustradores.
“En la promoción de su trabajo, el ilustrador debe dedicar una especial atención al portafolio. Como selección de una muestra de nuestra obra, es una herramienta esencial”, subrayó López.
“La elaboración del portafolio es ese momento en el que el ilustrador se enfrenta a uno mismo. Decenas de imágenes sobre la mesa… o peor, demasiado pocas. Abordar esta tarea, saca todos los fantasmas: tienen las ilustraciones la suficiente calidad, estarán anticuadas, cuántas escojo”.
Y es que, confesó, “puedo hacerme cargo de la dificultad de la tarea cuando es el propio creador el que se enfrenta a su obra pues en la propia agencia, aun teniendo la suficiente distancia emocional sobre el trabajo del ilustrador, es una de las tareas que más tiempo nos lleva”.
Además del papel, Ángel Domingo abordó detalladamente el desarrollo del portafolio 2.0 en soportes como blogs, vídeos, redes sociales, newsletters…
“Disponemos de infinidad de medios asequibles a nuestro alcance para difundir nuestra obra, el reto estriba en destacar en ese maremágnum”, avisó. Por ese motivo, mostró un buen número de ejemplos prácticos. No todo es tecnología en este cercano, como demostró proyectando sobres y currícula personalizados a mano.
Después de analizar las diferentes plataformas, Domingo recordó que “la mejor herramienta del ilustrador no es solo el color sino también el calor que irradia su obra”.


















